Problemas de alimentación en el TEA IV : Intervención

3

En esta entrada vamos a describir algunas pautas y herramientas para llevar a cabo en la intervención, teniendo muy presente que no existe una receta estandarizada, que cada persona es diferente y lo que nos puede servir en un momento determinado, no sea útil en otro o que lo que funciona con una persona no lo haga con otra de las mismas características.

La intervención en un trastorno de la alimentación de un niño con TEA es un proceso lento y costoso, en el que no existen tiempos de referencia prefijados o estandarizados.

Cada caso, cada niño es diferente, por lo que intentar comparar con otros casos además de no proporcionarnos información útil, no es beneficioso. Debemos ser conscientes de que la intervención será más eficaz cuando respetemos estos ritmos. Los pequeños pasos que se vayan dando serán la base de un futuro éxito. Desesperarse por no ver inmediatamente los resultados deseados, a veces provoca que intentemos forzar más el ritmo o que nos desesperemos y desistamos. Las claves del éxito consisten en la paciencia y en la constancia.

 

Lo primero que debemos hacer :

RECABAR INFORMACIÓN
Saber todos los datos sobre alimentación, gustos, conductas, , autorregulación, etc., de la persona con TEA . Debemos saber por tanto que come, como lo cóme, cómo le gusta comérselo, actitudes y conductas que presenta a la hora de la comida, si es capaz de tener al lado un alimento que le desagrada, si tomamedicación que pueda afectar a la alimentación, estado de la motricidad, sensibilidad, inflexibilidad, etc.

En definitiva es de suma importancia entender al niño/a en su globalidad, como es su comportamiento, que le gusta, que no le gusta y los posibles reforzadores con los que poder negociar si es necesario, etc.

A continuación debemos : PRIORIZAR OBJETIVOS

A veces son tantos aspectos los que nos gustaría mejorar, que podemos cometer el error de intentar afrontarlos todos a la vez. Para poder determinar qué objetivo es más importante, debemos fijarnos en los hitos del desarrollo normal y determinar aquellos aspectos básicos sobre los que se asientan los demás.

Con la información que hemos recabado, debe servirnos para plantearnos los objetivos. Para esto, podemos utilizar una serie de preguntas las cuales nos pueden ayudar a recopilar datos necesarios:
1. ¿Come todo tipo de alimentos, aunque sean triturados?
2. ¿Sabores que más le gustan?
3. ¿Sabores que menos le gustan?
4. ¿Existe problemas con texturas y consistencias?
5. ¿Se trata de un problema de Hiperselección alimenticia, hipersensibilidad, etc.?
6. ¿Hay problemas de alteración en el ritmo?
7. ¿Problemas de funcionamiento motricidad sistema estomatognático?
En definitiva, debemos identificar los problemas y como afectan a su vida diaria, después podremos priorizar objetivos.

. ELEGIR EL MOMENTO DEL DÍA EN EL QUE ACTUAR
Durante la intervención en alimentación con las personas con TEA
debemos ser bastante inflexibles y marcar unos límites comprensibles, además debemos afrontar la situación sin prisa por terminar, dedicando así el tiempo necesario para no perder la paciencia y
cometer errores que puedan descolocar o mandar un mensaje contrario del que queremos dar a la persona con la que trabajemos.
Una de las reglas es PLATO VACIO,

Un plato vacío es el que va a indicar al niño que el momento de la comida o que esa comida en concreto se ha terminado. Siguiendo esta ayuda visual, cuando comencemos con la terapia de alimentación, comenzaremos poniendo en el plato una cantidad mínima del alimento que queremos introducir. Lo que pongamos en el plato será lo que la persona con TEA comerá, a no ser que negociemos y después haya algo más, por lo que debemos saber que puede quedarse sin comer, o comer muy poco, tenemos que elegir el momento adecuado para que en la comida donde no intervengamos con la persona con TEA, quede satisfecha nutricionalmente, sin que por ello tenga que comer el doble, pero si suficiente.
El momento de la intervención será una vez al día, además de tener tiempo tenemos
que intentar que este sea el momento del día en el que la persona con TEA tenga mayor apetito.
Otro de los factores por los que debemos de elegir muy bien el momento de la intervención es la alteración en el ritmo de la comida siendo este ritmo en muchas ocasiones un ritmo tranquilo, no hay que meter prisa ni forzar, en la medida de las posibilidades.

¿COMO PREPARAR EL AMBIENTE?

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que el lugar donde se produzca la intervención debe ser tranquilo, poco transitado, agradable para la persona con TEA, esto se puede lograr introduciendo cosas que le gusten, cuidando el menaje como vasos de colores, platos con sus personajes favoritos,…, pero igual de importante o más importante si cabe, es qué cuando comamos no hacemos ninguna otra cosa, por lo que no tendremos estímulos que puedan distraer o alterar
a la persona con la que estemos trabajando, ni tablet, ni móviles, ni juguetes, etc., no queremos que coman sin ser consciente de lo que están haciendo, sino todo lo contrario, lo que se pretende es que cuando coman sepan que comen y sean conscientes de lo que están haciendo y que les sea agradable.

Otro tema de preocupación en este apartado es elegir bien el sitio planteado para que la intervención se pueda realizar, que en gran medida va a estar determinado por la dificultad a la hora de la alimentación que presente la persona con TEA y teniendo en cuenta la priorización, si hay o no dificultades que deben ser trabajadas previamente en contexto clínico.
– Si la intervención se realiza en casa, podemos intentar hacer cambios en la zona de la casa donde comemos, si normalmente se hace en la salita o salón, ver la posibilidad de hacerlo en la cocina.
Teniendo en cuenta que el lugar debe ser tranquilo y cómodo.

Otro aspecto dentro de este apartado es como colocarnos con respecto a la persona con TEA cuando estemos interviniendo. Como premisa, mantener el entorno lo más natural posible a como come
la persona con TEA, pero siendo flexibles para realizar cualquier adaptación que sea necesaria tanto en un primer momento como de manera permanente. Recordamos que el momento de la comida debe ser agradable, por lo que debemos cuidar que esto sea así en la medida de nuestras posibilidades, evitar que la persona con TEA se encuentre incómodo, no engañar y evitar forzar la situación todo lo que podamos.

queremos sobre todo que la relación con el niño sea buena, el ambiente tranquilo y nuestra actitud segura Por ello, lo mejor es buscar un espacio donde podamos situarnos delante del niño y que él no tenga posibilidades de escapar. De esta forma controlamos el espacio y los estímulos y por tanto nos sentiremos más seguros. Además, podemos establecer mejor contacto ocular con el niño, especialmente importante a la hora de trasmitir firmeza y refuerzos. Posicionar la mesa a un lado y no entre ambos, en ocasiones ayuda a evitar que el niño derrame, lance o tire la comida.

NO OLVIDAR.
1. Utilizar un registro diario de que alimentos se ofrecen y su reacción.
3. Poner en el plato solo la cantidad que debe comer.
4. Aumentaremos la cantidad de alimento de manera progresiva cuando tengamos la seguridad que comerá más. NO DEBEMOS ENGAÑAR, si dijimos un trozo, es un trozo.
5. Contar con que al inicio de la intervención comerá muy poco o nada, por lo que aunque no coma en esta comida, si debe de comer en el resto de comidas a lo largo del día, por eso actuaremos solo
una vez al día.
6. Cuando la intervención esté encaminada será cuando aumentemos cantidades, en ese momento podemos permitir autonomía en el reforzador, que sea él el que se lo administre.
7. En el momento en el que estemos aumentando cantidades, podemos afrontar otros momentos del día para intervenir.
8. Hay que asegurarse de que las personas con TEA, estén bien hidratados, si hay que ponerle una agenda de anticipación en la que aparezcan los momentos para beber agua, se hace.
9. Dar oportunidades para que diga NO, en otros momentos del día, ya sea en una actividad, o simplemente que algo no le apetece.
10. Averiguar gustos y respetarlos.

11. Evitar que el niño esté físicamente incómodo
11. Ser sistemáticos y coherentes.
12. Debemos de tener una paciencia lo más infinita posible, si terminamos enfadados y presentando nosotros conductas no adecuadas, el ejemplo no es bueno, pero además estamos mostrándole
que puede obtener una salida que no es la que nosotros realmente queremos.
13. Ofrecer una alimentación lo más saludable posible.

RESUMEN DE INTERVENCIÓN.
1. Recoger toda la información y estudiarla.
2. La persona que se debe encargar de lo que es el momento de comer debe ser alguien que conozca y que sea firme, pero cariñosa.
3. Priorizar objetivos teniendo en cuenta dentición, hitos del desarrollo de la alimentación e introducción de las texturas.
4. Elegir el momento del día para intervenir. Irá en función de la persona con TEA, de horarios y disponibilidad de ambas partes. Lo ideal que sea un momento en el que se tenga mucho tiempo y no
haya prisa por nada, además de que la persona con TEA tenga másapetito. ¡Que no se acabe la PACIENCIA!
5. Elegir el lugar si hay posibilidad.
6. Seguir siempre las premisas de PLATO VACÍO, NO MENTIMOS,
REFORZAMOS DE MANERA CARIÑOSA TODO LOS AVANCES, lo positivo es más estimulante.
7. Utilizamos las ayudas visuales desde el principio

En la siguiente entrada, comentaremos algunas estrategias a mayores de apoyo a la intervención.